Recostada suavemente en el piso ( la cama es muy cómoda), leyendo Cortazar, en un vago intento de reencontrarme con la inocencia que se llevó el viento, alguien, o los años.
Es un poco decepcionante darse cuenta de que uno, al fin creció, crecer es pretender dominar la vida de uno y de los otros, todo se reduce a una palabra: control.
Atados a horarios de citas a las que no queremos ir, controlamos nuestra la alimentación para morirnos de viejos ó de casualidad si cruzamos mal la calle un día soleado y hacemos yoga para controlar el stress. En fin, es muy aburrido.
La vida es corta y me desespera sospechar que consiste simplemente en estar.
Pájaros en la cabeza...·*
y soñar, que aún contare relámpagos contigo...
Friday, March 02, 2012
Thursday, September 29, 2011
Desamparada
Llorar es vomitar con el corazón, es sacarse de adentro todo lo que ya no sirve, toda la mugre que se queda pegoteada en el alma después de tanto tiempo intentando el olvido. Esta, yo se que está ahí porque la siento cuando camino y el viento frío de este invierno me hiela las manos, y en vez de pensar dónde dejé los guantes, pienso: que tristeza.
Cuando me preguntan que me pasa, porque estoy de mal humor, triste o sin ganas de “estar”…no se que contestar, y me quedo callada, levanto los hombros, miro para otro lado y sigo con lo mio.
Hace unos días empecé a descubrir que es eso que siento y que no se que es.
Desamparada, me siento desamparada.
No es como estar triste, ni como estar enojada.
No es rabia, ni melancolia.
No.
No es como sentirse sola, ni temerosa de la vida.
Sentirme desamparada, es saber que tengo gente alrededor, saber que tengo hogar, familia, salud, trabajo. Pero también es tener la certeza que nadie, pero nadie, puede entender mi vacío o las razones que a veces, me llevan a hacer las cosas que hago. Es no tener en quién confiar honestamente, es saber que, aunque afuera haya un sol esplendido o una de esas lluvias hermosas, yo camino sola, sin poder juntar una tonelada de algodón que me llene el alma, no se, es confuso, pero eso es lo que soy.
Hace tiempo empecé a esforzarme a hacer cosas que me hagan bien. Deportes? OK. Clases de baile? También! Conocer gente nueva? Uff un montón. Y sin embargo….hay “algo” que no esta bien, que no encaja. Me encantaría descubrirlo, destruirlo, y desterrarlo de mi misma.
Cuando me preguntan que me pasa, porque estoy de mal humor, triste o sin ganas de “estar”…no se que contestar, y me quedo callada, levanto los hombros, miro para otro lado y sigo con lo mio.
Hace unos días empecé a descubrir que es eso que siento y que no se que es.
Desamparada, me siento desamparada.
No es como estar triste, ni como estar enojada.
No es rabia, ni melancolia.
No.
No es como sentirse sola, ni temerosa de la vida.
Sentirme desamparada, es saber que tengo gente alrededor, saber que tengo hogar, familia, salud, trabajo. Pero también es tener la certeza que nadie, pero nadie, puede entender mi vacío o las razones que a veces, me llevan a hacer las cosas que hago. Es no tener en quién confiar honestamente, es saber que, aunque afuera haya un sol esplendido o una de esas lluvias hermosas, yo camino sola, sin poder juntar una tonelada de algodón que me llene el alma, no se, es confuso, pero eso es lo que soy.
Hace tiempo empecé a esforzarme a hacer cosas que me hagan bien. Deportes? OK. Clases de baile? También! Conocer gente nueva? Uff un montón. Y sin embargo….hay “algo” que no esta bien, que no encaja. Me encantaría descubrirlo, destruirlo, y desterrarlo de mi misma.
Sunday, July 31, 2011
El lunes
La soledad se cuela por las sabanas, me despierta en la mañana saludándome con un beso suave y esperándome con una taza de café en la mesa. El gato sentado en la mesa. Las noticias me aburren, me deprimen, pongo música. Afuera todavía no sale el sol.
Veinte minutos más tarde estoy lista, con las llaves en la mano suspiro y salgo a la calle, a la vida. En el ascensor me encuentro con una señora que dice “parecemos ositos polares así abrigadas” me da mucha gracia el comentario y me río. Me acompaña cruzando por el parque hablando siempre del frío, luego cada una por su lado.
Llega el colectivo. “Esta es la vida..” me repito, para convencerme de que todo esta bien, nada se derrumba, el orden y la rutina es parte de la paz.
Mi destino me encuentra pidiendo otro café (el mozo me habla del frío) y luego en la oficina, de reojo, miro esa torre de babel, me retracto, la pila de papeles sobre mi escritorio. Estoy sola, todavía no llegó nadie. Tomo mi café, suspiro, y comienzo a desentrañar esa maraña de informes y números, que no me gustan, para nada.
Veinte minutos más tarde estoy lista, con las llaves en la mano suspiro y salgo a la calle, a la vida. En el ascensor me encuentro con una señora que dice “parecemos ositos polares así abrigadas” me da mucha gracia el comentario y me río. Me acompaña cruzando por el parque hablando siempre del frío, luego cada una por su lado.
Llega el colectivo. “Esta es la vida..” me repito, para convencerme de que todo esta bien, nada se derrumba, el orden y la rutina es parte de la paz.
Mi destino me encuentra pidiendo otro café (el mozo me habla del frío) y luego en la oficina, de reojo, miro esa torre de babel, me retracto, la pila de papeles sobre mi escritorio. Estoy sola, todavía no llegó nadie. Tomo mi café, suspiro, y comienzo a desentrañar esa maraña de informes y números, que no me gustan, para nada.
Tuesday, July 26, 2011
¿Qué es lo que se esconde?
Es hora de salir a la calle, con el pelo revuelto y las ganas de vivir, con el cielo azul de maquillaje y sol que lo revoluciona todo. Porque me cansé de malas compañias, caras tristes y ojeras, tantos gritos y verdades injustas que me niego a creer, gente libros cartas deudas papeles lavar los platos fumar mirar por la ventana subir al colectivo. Es preferible mirar hacia delante ¿qué se esconde detrás? no existe, es humo, es niebla a las 3 de la mañana, humeda como tus besos y fria como tu sombra, y hoy, es tiempo de lavar los platos sucios, de ponerse ropa nueva, y sentir, al fin, que las pequeñas cosas hacen la diferencia: un gato en medio de la calle, el sol a las 4 de la tarde, un abrazo, una copa de vino, un libro, una casualidad inesperada, el olor de la lluvia, ver una foto vieja, sentarse en la arena, acostarse de noche mirando el cielo raso … y esperar nuevos sueños.
Sunday, July 24, 2011
vuelvo
Vuelvo a lo mismo, te extraño abuela querida. No se cuántos años pasarán hasta que pueda ver una foto tuya sin pensar la pucha quiero que estés acá. Yo creo que ella desde el cielo me ve, y por eso me manda sueños, por la noche, sueño que ella esta conmigo, y yo, aún sabiendo que no-está, la abrazo, incrédula pero feliz de semejante acontecimiento, y en el abrazo, trato de retenerla, para que nunca más me deje sola.
Cuando pienso en ella, vuelvo a los 6, nos cuida a mi y a mi hermana, juega, nos cuenta historias, nos reímos, nos hace postres y nos regala caramelos, luego la sopa, nos acurruca en la cama y a dormir que mañana va a ser otro día lleno de diversión y juegos nuevos.
Vuelvo a tener 15, a que me acaricie el pelo y me haga el café con leche, y mirar la novela de las 4 mientras hago la tarea. Le pido que hable con mi papá para que me deje salir el sábado a la noche, y ese día le muestro la ropa que me voy a poner, solamente para que me diga, desde su cama “que lindo que te queda”. Vuelvo a jugar a maquillarla y peinarla, para mostrarle lo linda que es, a pintarle las uñas…
Vuelvo a los 20, me hace de campana cuando quiero fumar y mis papás están fuera, si ves el auto entrando al garaje a-vi-sa-me. Le cuento que el chico que me gusta no me da bola y ella me cuenta la historia de cómo conoció a mi abuelo, pero no habla mucho porque se pone triste y deja de cebar mate para ponerse a llorar.
Finalmente, a los 22, se cae su mundo y su alma, que raro verla así, tan flaca, tan sin vida, llevarle las pastillas con una sonrisa de oreja a oreja para que no se entere de que estaba realmente mal, llorar de noche despacio para que nadie escuche, verla en la cama del hospital y al fin, la barrera que separa mi mundo con el suyo.
...La barrera que separa el amor de la esperanza, la incertidumbre de la certeza, el te quiero, del te extraño.
Cuando pienso en ella, vuelvo a los 6, nos cuida a mi y a mi hermana, juega, nos cuenta historias, nos reímos, nos hace postres y nos regala caramelos, luego la sopa, nos acurruca en la cama y a dormir que mañana va a ser otro día lleno de diversión y juegos nuevos.
Vuelvo a tener 15, a que me acaricie el pelo y me haga el café con leche, y mirar la novela de las 4 mientras hago la tarea. Le pido que hable con mi papá para que me deje salir el sábado a la noche, y ese día le muestro la ropa que me voy a poner, solamente para que me diga, desde su cama “que lindo que te queda”. Vuelvo a jugar a maquillarla y peinarla, para mostrarle lo linda que es, a pintarle las uñas…
Vuelvo a los 20, me hace de campana cuando quiero fumar y mis papás están fuera, si ves el auto entrando al garaje a-vi-sa-me. Le cuento que el chico que me gusta no me da bola y ella me cuenta la historia de cómo conoció a mi abuelo, pero no habla mucho porque se pone triste y deja de cebar mate para ponerse a llorar.
Finalmente, a los 22, se cae su mundo y su alma, que raro verla así, tan flaca, tan sin vida, llevarle las pastillas con una sonrisa de oreja a oreja para que no se entere de que estaba realmente mal, llorar de noche despacio para que nadie escuche, verla en la cama del hospital y al fin, la barrera que separa mi mundo con el suyo.
...La barrera que separa el amor de la esperanza, la incertidumbre de la certeza, el te quiero, del te extraño.
cita en el bar
Tengo el presentimiento de que la peor debilidad consiste en no mostrarla. En pretender ser autosuficiente ante las personas que mas nos quieren, y mostrar nuestra verdad a aquellos que no lo merecen, quizás ahí radica la respuesta: no nos quieren, no me interesan demasiado, no va a haber mayores consecuencias si se horrorizan ante nuestras confesiones. No me gustaría que eso sucediera con la gente que amo. La verdad, suele ser fea y desagradable, a veces lastima el alma o desgarra lo poco de humanidad que nos queda.
Cuando muestro mis miserias y terrores, cuando me desnudo de prejuicios y males y digo: “esta soy yo, para bien o para mal”, me tratan de muchas cosas: de problemática, inocente, depresiva, loca, inmadura, caprichosa. Y me voy cantando bajito por las calles de San Telmo, mirando fijo el empedrado y sosteniendo la cartera bien fuerte. Sola.
Es un circulo, conozco a alguien que no conozco ni un poco, tomo algo de alcohol para desinhibirme, y después de hablar acerca de que frío hace, si va a llover el martes y que lindo bar este, saco un cigarrillo. Empiezo a quitarme la pulsera, la blusa, mis zapatos medias y pantalones. Allí me confieso, esperando la redención de esa otra sombra que, con la boca entreabierta y la copa en la mano, se queda sin palabras. A mi me agarra un cosquilleo en la panza y me río cuando empiezo a escuchar lo que muchos ya dijeron.
A veces me da un poco de tristeza cuando me encuentro con alguien que realmente me gusta, pero no puedo evitar mostrar mi falta de tacto, no puedo evitar, decirle con otras palabras “ no ves que soy un monstruo? Andate ahora, no te conviene quedarte, ni a vos ni a mi“, como tampoco puedo evitar pensar que lindos ojos que tiene, y al verlo irse, de lejos, darme cuenta que no entiendo nada acerca de las relaciones humanas.
El día que alguien, vuelva a colocarme la pulsera, los zapatos y el maquillaje, me agarre de la mano y me diga: todo va a estar bien. Ese día, me quedaría con la boca entreabierta y la copa en la mano, no sabría que decir, y trataría de huir, para no volver más.
Estamos a julio, la primavera se acerca, y espero que de a poco, los días brillen más.
Cuando muestro mis miserias y terrores, cuando me desnudo de prejuicios y males y digo: “esta soy yo, para bien o para mal”, me tratan de muchas cosas: de problemática, inocente, depresiva, loca, inmadura, caprichosa. Y me voy cantando bajito por las calles de San Telmo, mirando fijo el empedrado y sosteniendo la cartera bien fuerte. Sola.
Es un circulo, conozco a alguien que no conozco ni un poco, tomo algo de alcohol para desinhibirme, y después de hablar acerca de que frío hace, si va a llover el martes y que lindo bar este, saco un cigarrillo. Empiezo a quitarme la pulsera, la blusa, mis zapatos medias y pantalones. Allí me confieso, esperando la redención de esa otra sombra que, con la boca entreabierta y la copa en la mano, se queda sin palabras. A mi me agarra un cosquilleo en la panza y me río cuando empiezo a escuchar lo que muchos ya dijeron.
A veces me da un poco de tristeza cuando me encuentro con alguien que realmente me gusta, pero no puedo evitar mostrar mi falta de tacto, no puedo evitar, decirle con otras palabras “ no ves que soy un monstruo? Andate ahora, no te conviene quedarte, ni a vos ni a mi“, como tampoco puedo evitar pensar que lindos ojos que tiene, y al verlo irse, de lejos, darme cuenta que no entiendo nada acerca de las relaciones humanas.
El día que alguien, vuelva a colocarme la pulsera, los zapatos y el maquillaje, me agarre de la mano y me diga: todo va a estar bien. Ese día, me quedaría con la boca entreabierta y la copa en la mano, no sabría que decir, y trataría de huir, para no volver más.
Estamos a julio, la primavera se acerca, y espero que de a poco, los días brillen más.
Saturday, July 09, 2011
Colores van y vienen, adoro de vida y destellos de locura.
¿Qué será de todas mis preguntas?
Recostada suavemente en el piso ( la cama es muy cómoda), escuchando a bowie y leyendo Cortazar, en un vago intento de reencontrarme con la inocencia que se llevó el viento, alguien, o los años.
Es un poco decepcionante darse cuenta de que uno, al fin creció, crecer es pretender dominar la vida de uno y de los otros, todo se reduce a una palabra: control. Atados a horarios de citas a las que no queremos ir, controlamos nuestra la alimentación para morirnos de viejos ó de casualidad si cruzamos mal la calle un día soleado y hacemos yoga para controlar el stress. En fin, es muy aburrido.
La vida es corta y me desespera sospechar que consiste simplemente en estar.
¿Qué será de todas mis preguntas?
Recostada suavemente en el piso ( la cama es muy cómoda), escuchando a bowie y leyendo Cortazar, en un vago intento de reencontrarme con la inocencia que se llevó el viento, alguien, o los años.
Es un poco decepcionante darse cuenta de que uno, al fin creció, crecer es pretender dominar la vida de uno y de los otros, todo se reduce a una palabra: control. Atados a horarios de citas a las que no queremos ir, controlamos nuestra la alimentación para morirnos de viejos ó de casualidad si cruzamos mal la calle un día soleado y hacemos yoga para controlar el stress. En fin, es muy aburrido.
La vida es corta y me desespera sospechar que consiste simplemente en estar.
Monday, July 04, 2011
brilla la paz a lo lejos
Días nefastos, locura pura, vasos de alcohol en el piso, libros a medio leer, la casa es un desorden y no puedo levantarme.
No puedo despertar de este mundo lleno de símbolos rotos, ropa sucia. Ya no se lo que siento.
No puedo despertar de este mundo lleno de símbolos rotos, ropa sucia. Ya no se lo que siento.
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